

Por lo visto en los último tiempos las hormonas están revolucionando nuestro querido y amado colegio. Niñas con faldas demasiado cortas, promiscuidad homosexual por todas partes, corazones rotos, lágrimas que caen por doquier... pero eso no es nada, queridos amigos. Agarráos a vuestra escoba porque aquí viene el mayor notición que se podía esperar.
Todos sabemos de los escarceos de la joven Rosier con el mayor de los Lestrange, nuestro querido Rabastan (o Rabostan, como suele llamarse injustamente).
Esta relación tormentosa en la que ambos pretenden negar los sentimientos que tienen el uno hacia el otro, comienza a dar sus frutos. ¡Y qué frutos! ¡Tan jugosos como una fresa recién cogida! Por lo visto la joven pareja, que presume a diario del sexo que disfrutan, no tienen control sobre sus actos, desencadenando la mayor de las sorpresas que ha sacudid Hogwarts en toda la historia. ¿De qué hablamos? ¿De una nueva disputa? No, claro que no. Hablamos de, nada más y nada menos, ¡un embarazo no deseado!
Como leéis, Violett Rosier, la chica que presumía de jamás comprometerse está más preñada que un pan relleno de chorizo.
Nadie sabe por el momento los planes que la joven pareja tiene para con ese pobre bebé que nacerá con el amor negado de sus padres. Lo que sí se puede afirmar es que el padre se preocupa mucho más que la madre, ya que esta quiere seguir en el equipo de Quidditch de Slyhterin, a pesar de todos lo problemas que puede traer eso para su vástago. ¿Será que quiere matar al no-nato?
Esperemos que esa joven y descarriada oveja recapacite antes de hacerse un Avada Kedavra entre sus piernas u opte por gopear su vientre con una dura bludger, pero sí podemos asegurar que seguiremos de cerca a la pareja, procurando informar de cualquier novedad que suceda.
Información proporcionada por ''Pony descarriatrix'' ;)